Juan y Pablo

 Era un día caluroso de agosto, Juan y Pablo dos jóvenes marginales del barrio tuvieron una idea, una que sólo con sus16 años podría parecer buena. Decidieron saltar a la piscina de un chalet que siempre veían durante su trayecto en autobús al instituto. No resultó difícil saltar la valla,se quitaron la ropa dejándose únicamente los slips y se metieron en  la piscina,disfrutando del agua fría y olvidándose por un momento de sus penurias. Mientras se fumaban un porro oyeron  la puerta del garaje abrirse, rápidamente cogieron sus ropas y se dirigieron hacia la valla, pero esta era más alta y difícil de escalar que la de la entrada, Juan no podía  sólo y Pablo lo ayudó, el contacto de sus manos en los muslos de Juan unido a la visión del slip blanco mojado provocó una erección en Pablo.¿Qué había sucedido? se repetía una y otra vez en su cabeza, mientras se reían ya seguros al otro lado de la valla. Durante esa noche Pablo no dejó de pensar en Juan, en sus ojos verdes, su sonrisa, sus labios, si ni siquiera es atractivo, un saco de huesos en un menudo cuerpo de apenas 1,60 cm que acabó en un pajote que no terminó de  acabar con su excitación. Pasaron los días y Juan le escribió un mensaje, ven esta noche a mi casa mis padres se van 2 días al pueblo, pelis,porros y cerveza. Juan quería aprovechar esa noche para salir de dudas y para confesarle a Pablo que estaba enamorado de él. Recordar como le ayudo a bajar la valla le producía un estado de excitación y ansiedad que nunca había tenido, volver a sentir sus manos en su piel desnuda y sobretodo haber notado la verga empalmada de Pablo le había dado valor para dar el paso. Pablo le mando un simple emoticono de aceptación en cuanto acabó de entrenar,pero en la ducha paso algo que nunca había sucedido, su gran verga se puso dura como el acero, alterado miró hacia ambos lados para comprobar que no hubiera nadie, por suerte no lo había  y salió corriendo y avergonzado hacia el vestuario. Mientras se vestía se dio cuenta que el culpable de esa situación era Juan. Ellos ya se habían masturbado juntos en otras ocasiones mirando porno hetero y nunca había habido una atracción gay, pero desde el día de la piscina todo cambió. La mirada de miedo y de búsqueda de protección de Juan hizo que el malote fibrado y de1,80 cm se sintiera importante para una persona. Lo tenía claro esta noche saldría de dudas.

Pablo estaba nervioso, lo que iba a hacer no lo había hecho nunca y podría ser el fin de la amistad con Juan y de todos a los que conocía. Se tomó un par de cervezas  para hacer tiempo y coger valor. Llamó al portero automático y Juan le aviso de que estaba en su habitación. Subió las escaleras de 3 en 3 lo que tenía que hacer no podía esperar, cuando Subió los 3 pisos abrió la puerta entreabierta la cerró lentamente sin hacer ruido y se dirigió a la habitación de Juan. Estaba colocando la ropa en el armario,  Pablo abrió del todo la puerta de un golpe  y se abalanzó sobre Juan cogiéndole del cuello y lanzándolo sobre la cama mientras le indicaba que no dijiera nada.Se sentó a su lado levantándole la cabeza con su mano pero esta vez lo hizo con dulzura mientras buscaba esa mirada que había cambiado su vida y ahí estaba. Mientras Pablo estaba perdido en  su mirada Juan aprovechó su momento para darle un morreo que fue inmediatamente correspondido, tras unos breves segundos Pablo se separó y empezó a sollozar deambulando por la habitación.  Juan se levantó de la cama mientras se quitaba la camiseta y se acercó hacia él,  le susurró ,tú tranquilo y le empezó a quitar la camiseta, sus manos empezaron a recorrer todo su fibrado y suave torso bajando lentamente hacia su pantalón donde apoyó su cara en el paquete, se los bajó junto con los slips y ante él apareció esa verga que tanto anhelaba, se humedecio los labios, miró hacia arriba buscando la aprobación y las manos de Pablo en su cabeza se la dieron. Entreabrió la boca y con la punta de la lengua saboreo el glande, poco a poco fue abriéndola más hasta tenerla toda dentro,  los gemidos de los dos inundaban la habitación. Se incorporó le cogió la mano y empezó a chuparle los  dedos mientras lo guiaba a la cama, se recostaron frente a frente y metió uno de los dedos de Pablo en su culo, la respiración de ambos iba en aumento,  sus lenguas se buscaban y en el momento que Juan se sintió lo suficiente excitado pidió que lo follará pero él llevaría el ritmo que no se preocupara por nada. Juan se dio la vuelta y su culo busco la polla de Pablo, con movimientos de cintura fue encauzando la verga hasta que le indicó que apretará y al fin la sintió dentro,Pablo no pudo con la excitación  y empezó a follarle como un conejo en celo y a las 5 ó 6 sacudidas se corrió en él pero siguió hasta qué Juan se corrió también.

 

Un mundo gay muy excitante