Esposo

Al Grano

Publicado marzo 22, 2024

Era pasada la media noche cuando escuché ruidos y voces en la habitación contigua, la de huéspedes, y mi esposo, Anton, extrañamente no estaba conmigo en la cama. Sin sospechar nada en especial, me levante  y salí al pasillo, abrí con sigilo la puesta de la habitación de huéspedes de donde provenían  los ruidos y allí  estaba mi marido de 20 años disfrutando el ser brutalizado por 2 hombres.

 La sorpresa que al comienzo fue desagradable, se convirtió en curiosidad mórbida , en lugar de entrar y reclamar el engaño de mi pareja, me quede inmóvil con la puerta entre abierta y sintiendo como mi polla se ponía dura viendo a mi esposo follado por un chico menor, que le ordenaba hacer videollamadas a los amigos comunes, para que vieran como era follado, y lo sorprendente es que Anton obedecía en forma sumisa, lo que le ordenaba el joven. Reconocí la voz de un amigo muy cercano en la llamada en curso, Pero también escuché con asombro la voz de mi pareja con su interlocutor, era una mezcla de vergüenza, gozo y morbo. 
El segundo chico, que en ese momento fumaba algo en una pipa de agua, se levanto tomo por el pelo a Anton le propinó una sonora bofetada y le dijo: “Empieza a comerme y muy bien la polla , puta, para que tu amigo del móvil vea lo poca cosa que eres” ..
Oía como a mi marido lo estaban humillando, pero que el, no hacía nada para evitarlo, con el agravante que Anton tenia que llamar a amigos para que vieran como era follado en “cuatro patas” y comiéndose una polla, mientras era insultado y golpeado. Con la polla dura y con el morbo desbordado, toda la situación  me mantenían en una excitación tal por ver a mi marido abusado y humillado que tuve que dejar de masturbarme para no correrme.
En la habitación de huéspedes  la follada donde degradaban a Antón seguía, el chico que se lo follaba, le dijo que cortara la vídeo llamada que tenía en curso y que le diera el móvil. Busco a un amigo de Antón al azar y le dijo: “Llama  a este, para que vea como uso tu culo y quien es tu dueño!”. Mi marido al ver a quien tenía que llamar, dejo de mamar y le suplico que a esa persona no, que era un amigo de la infancia que vivía en New York. Las cachetadas y nalgadas que recibió por respuesta, hizo que empezara a llamar, se notaba por las lágrimas que le corrían y el gimoteo de llorar como un niño, que Anton estaba casi en el límite de hasta donde podría llegar. Sin embargo, llamó y se oyó la voz de su amigo, que le preguntó que qué pasaba, Antón con voz entrecortada y tratando de recomponerse, le dijo que lo llamaba por puro morbo, para que lo viera follar con unos amigos y compartir con el el momento. En eso, le chico que lo follaba le dio un tirón en el pelo y le dijo al del otro lado de la videollamada que no era verdad lo que decía, que lo llamaba para que viera lo perra que era su amigo y que era su puta, a lo que el otro chico le sacó la polla de la boca,  le escupió la cara y le dio una fuerte cachetada. El amigo de NY, preguntó: “Donde esta tu pareja, Elio?” Antón le dijo que dormía en la otra habitación. Luego con voz de preocupación quiso saber  si estaba bien y si necesitaba ayuda; Anton le dijo que si estaba bien y que los tres eran amigos y hacían sexo consentido, a lo que el amigo sin despedirse, cerró la llamada abruptamente, dejando a Antón totalmente humillado pero evidentemente que no pararía de follar a pesar de lo sucedido.
Tanto el chico que follaba a mi marido como el que lo ahogaba con su polla estaban en sus 30, mientras Anton ya bien pasaba los 50, aunque siempre le calculaban mucha menos edad.
Lo único que se oía en todo el chalet eran los insultos de los chicos, el ahogo de mi marido a causa de la polla, las nalgadas y tortazos, y mi respiración que delataba mi excitación, siempre en la penumbra, detrás de la puerta entreabierta. De repente, el que follaba le preguntó con sorna a Anton: “Que te parece si  llamamos a tu esposo, lo despertamos para que vea como eres nuestra puta?” Antón reaccionó con una mirada de súplica y entre lágrimas ante tal idea,  los chicos rieron y le dijeron que no lo harían pero que no lo descartaban; algo que agradecí, porque desde mi posición estaba disfrutando y tan excitado que si participaba me correría muy rápido.
Los chicos intercambiaron posiciones, al sacarle la polla del culo la llevó directamente a la boca a Antón, el hizo un gesto de rechazo pero con una nueva cachetada, y tomándolo fuertemente por los cabellos lo obligó a comerla , mientras el otro chico le metió la polla de una sola embestida, lo que hizo que mi pareja hiciera una mueca de dolor aunque el gemido fue ahogado por tener una polla forzada en su boca.
La follaba siguió por tiempo interminable, yo no entendía como mi marido aguantaba tanto en la misma posición, tampoco las nalgadas y bofetadas,  además de los insultos, con una polla siempre en su culo y otra en su boca. El no hacia el menor esfuerzo por cambiar la situación. De repente, el chico que lo follaba le dijo que se correrían porque debía regresar a casa con su chico, pero que antes de irse quería ver a los esposos follando (el que se suponía que dormía). 
Corrí a la cama para no ser descubierto, con la polla dura, y solo oí que le decían a mi esposo, que tenia que ir así como estaba, lleno de saliva, lubricante y sudor y que me dijera que el era la perra de ellos, a lo que mi marido les rogó que no quería que me enterara, ni que participara, que me moriría de vergüenza que lo viese como la puta de ellos, no sabía que yo estaba disfrutando como nunca, como era usado y abusado. La respuesta fue otra bofetada, lo tomo fuertemente por el pelo y lo saco de la habitación, llevándolo a mi cama. Lo arrojó sobre mi,  y el chico le dijo que yo había visto todo, que sabía que estaba en la oscuridad desde que abrí la puerta, que estuve con cara de morbo mientras ellos lo usaban, que vio claramente como me masturbaba durante todo el tiempo.
Antón se acostó a mi lado sin saber que hacer, pero sintió mi excitación y en especial de mi polla. De repente, uno de los chicos le dijo: “Que esperas puta, dale tu culo abierto y lleno de saliva a tu marido!”. No espere por la reacción de mi esposo y le puse boca abajo en la cama y empecé a follarlo, sentía la mano de uno de los chicos en mis huevos apretándolos suavemente y con la otra mano separaba la nalga de Antón para que mi polla entrara más. Como pensé con anterioridad, el grado de morbo era tan fuerte que me corrí  a los minutos de estarlo follando. Apenas saque la polla del culo de Antón uno de los chicos tomó mi lugar.  El ver a los esposos follando, le hizo correrse casi de inmediato mezclando ambas leches en el culo de mi esposo, enseguida como había hecho antes, le metió la polla en la boca a Antón, mientras el otro chico empezó a follarlo. A este último le costó más correrse pero cuando lo hizo, le dio un fuerte tirón se pelo y luego ya habiéndose corrido, una bofetada y un escupitazo en la boca de mi esposo, para recordarle que era su perra..  
Los chicos se vistieron y Antón lo acompaño a la puerta, al regresar, se acostó en silencio conmigo y nos dormimos agotados, pero siempre en mi mente, queriendo  volver a ver a mi marido brutalizado.
Categrorias: Autor | Gay | Porno gay
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