Mi marido brutalizado

Al Grano

Publicado abril 4, 2024

David y Carlos ya tenían 5 años de relación, por otro lado la amistad entre David y Ximo pasaba los 15 años, ambos estuvieron saliendo, pero la relación por ser ambos activos, tuvo un final corto, aunque lo sexual y sentimental fue fallido, el conocerse dio paso a una amistad y hermandad sólida.

Por otro lado, Carlos y David tenían una relación muy cerrada, compartir con terceros estaba fuera de agenda, ambos ahora versátiles pero con Carlos tomando cada vez un rol más dominante y controlador de su pareja, en su vida sexual y en su día a día. David antes activo en todas sus relaciones, era ahora cada día más sumiso con Carlos, estaba poco a poco, siendo controlado en lo que hacía o con quien se relacionaba y lo estaba asumiendo de  forma natural. 

Carlos con su 1,74 centímetros y David con su 1,80 centímetros hacían una bonita pareja, el amigo de ambos, Ximo, era alto, 1,82, muy masculino y musculado. Los tres eran coetáneos, rondaban los 40 años.

Ese día David y Ximo reparaban un tubo de agua negras y sin más se partió, el agua sucia salió con fuerza y los cubrió de pies a cabeza, lo que los obligó a quitarse la ropa e ir de prisa a ducharse, y al estar ambos sin desnudos con el agua corriendo por sus cuerpos, se encendió instantáneamente el morbo. Se liaron en un apasionado beso, pero el reencuentro de sus cuerpos, de sensaciones olvidadas después de años de solo amistad había encendido las ganas de uno por el otro. 

La polla de Ximo era descomunal, gorda y grande. David la recordó con algo de miedo, mientras comenzaba a comerla, a olerla, a recorrerla con su lengua. Mientras Ximo en medio de la excitación, presionaba la cabeza de su amigo para que entrara toda la polla a su boca, cortándole la respiración y ahogándolo continuamente. Mientras el morbo y las ganas de más crecía entre los dos, se fueron a la cama y siguieron en un frenesí sexual, en lo que evidentemente ya no tenía regreso, y por supuesto olvidando el fracaso de su anterior relación. Estaban en un 69 mamándose y Ximo comenzó a comer el culo de David llenándolo de saliva y con su lengua abriéndose paso cada vez más profundo, cuando estuvo bien lubricado, se puso detrás de David y empezó a penetrarlo, aprovechando el calor del momento y que su amigo estaba totalmente entregado. Este último recordó por un instante que hacía 15 años lo folió resultando algo doloroso, pero esta vez era diferente. La calentura súbita de ambos estaba haciendo su trabajo, poco importaban los recuerdos.

Cuando la polla empezó a entrar el dolor por lo gruesa se hizo presente, pero a la vez con ganas de tenerla toda dentro, la combinación de dolor y placer le encendía más el morbo y le agradaba. 

Ximo comenzó con movimientos suaves hasta que sintió que toda su polla había entrado, con un grito algo fuerte de David y enseguida los gemidos de placer, todo era el combustible para el disfrute total. Estuvieron al menos 10 minutos en la misma posición, David acostado boca abajo y Ximo sobre él, con movimientos suaves pero firmes. Luego se recostaron de lado para continuar la follada para terminar de frente y besarse mientras lo penetraba cada vez con más ímpetu, David estaba siendo empalado fuertemente y ambos lo disfrutaban, la excitación, los cuerpos sudorosos y los gemidos llegaron al máximo hasta que David sintió como se llenaba su culo de leche, mientras que su propio semen le bañaba su pecho.

El calentón de ambos fue tal que no notaron las llamadas al móvil, que repetidamente sonaba y sonaba. 

Al fin oyeron la llamada del móvil de David, era de Carlos, anunciado que estaba por aparcar y le pedía a su pareja que lo ayudara con la compra.

David le dijo que estaba en el baño, mientras Ximo se vestía con rapidez para ir a ayudar a bajar la compra y darle tiempo a David al menos de asearse. Carlos, una vez llevó la compra a la cocina, pasó a la habitación a saludar a su pareja, quien apenas tuvo tiempo de limpiar algo su culo y de arreglar un poco la cama. Carlos lo abrazó por la espalda y comenzó a besarle el cuello y a susurrarle que estaba con muchas ganas de follar, y mientras entre caricias y caricias, empezó a desvestirse. 

David, evidentemente no podía decirle que no a su pareja, y sabía en su mente que empalmarse inmediatamente sería difícil después de la follada que tuvo con Ximo, así que optó por dejarse hacer lo que Carlos quisiera. Empezó a comerle la polla con la esperanza de que se corriera en su boca y no ser follado de nuevo porque notaría su culo húmedo y abierto por la descomunal polla de Ximo. Pero Carlos, que también tenía un pene inmensamente grande, le tiró boca abajo y se echó sobre él, escupiéndole el culo y buscando desesperadamente su ojete. Lo consiguió rápidamente y sin mucha dificultad, empezó a follarlo también con fuerza y más con el calentón que traía de todo un día pensando en su pareja. 

Esta vez, David estaba sintiendo algo más de dolor que placer, por lo que empezó a gemir y apretaba con sus manos la sábana para aguantar la dura follada que le daba Carlos. Fueron largos minutos de agonía más que de placer, por el uso doble de su culo por 2 pollas de más de 20 centímetros. Después de 30 largos minutos y habiéndolo follado en cuatro y ahora de lado, Carlos comenzó a correrse dentro de David. Apenas terminó, le sacó la polla llevándola a la boca de su pareja para que se la comiera, hasta dejarla limpia de leche, sin saber Carlos, que traía la leche de Ximo también. David estaba agotado, con dos preñadas fogosas en corto tiempo. Carlos reaccionó primero y fue a ducharse para ir a preparar la cena. David quedó desnudo sobre la cama con el culo a reventar de leche y la boca con el sabor de ambos.

Afuera en la cocina, Ximo no había quedado ajeno a los gemidos y a lo que decían mientras follaba la pareja de amigos. lo que hizo que volviera a pensar en volver a estar con David.



Categrorias: Gay | Porno gay
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